sábado, 28 de septiembre de 2013

Sobre nada



Preludio.

Léelo, pero no pienses en lo que estás leyendo. 
Solo hazlo. 


Texto.

No sé de qué escribir. Ya no soy la persona que solía ser, la gente cambia. Partes de uno van muriendo en el camino. Pensar que ni una sola célula de mi cuerpo es la misma que hace siete años me hace comprender esto mejor. 

Una pequeña variación genera a largo plazo un cambio impresionante. Sucede en todas las cosas que podemos observar. Siento frío, siento el aire, no me siento vivo del todo. Quizá sea porque no estamos vivimos realmente. Porque todo siempre fue un sueño; un sueño al cual nos levantamos cada mañana y nos obstinamos en creer. Nos inventan una historia, nosotros la modificamos y nos aferramos a ella. La historia cambia porque el sujeto cambia. 

La historia cambia porque el sujeto cambia. La historia cambia porque el sujeto cambia. La historia cambia porque el sujeto cambia. 

Tu historia cambia porque tú cambias. 

Porque todo cambia. ¿Qué es la historia sino un patrón de comportamiento que se refuerza a si mismo? Y aunque sea distinta, la historia de lo que se cuenta. Y aunque sea distinto la historia de lo que se cuenta. Lo es. Es distinto. Siempre lo va a ser. 

Garganta. Tiemblo. No tengo pelo, me lo corté. El frío entra por mis orejas descubiertas...




La nada. El vacío de pensamiento. El espacio entre pensamiento y pensamiento. He ahí lo que somos. Ese mismo espacio, esa nada. Me cuesta comprenderlo. Pensar que todo es nada y a la vez, sonsamente, que la misma nada lo es todo. 

Es el borde de la conciencia. Eso. Lo inalcanzable por palabras. Lo inalcanzable por el pensamiento. 

¿Qué hace que algo sea bueno? esa pizca, esa "nada", esa nada que no sabemos que es. Porque la nada es la ausencia del ser humano, el espacio a donde no se puede llegar y llena los vacíos de todo, de lo que  entendemos (es decir, de nuestra vida). 

El espacio entre las líneas, entre las formas y figuras que configuran este mismo texto. El sentimiento que te hace sentir y los pensamientos que te evocan, que son gracias a aquella nada. 

Siento frío. ¿Entiendes eso? Sabes lo que es. Sentir el frío. La excitación de la piel ante un estímulo adverso. Es una pequeña porción de muerte. Que te acompañará, día a día, a ti y a mi. 
Hasta el fin de nuestros días.


Amen. 

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