Hace muy poco,
una ardiente actriz inmigrante del congo,
Trabajaba para un loco director porno,
En los estados unidos;
Por mucho menos de lo que vale un corno.
Especializada estaba,
En los deseos carnales,
Pues la diosa se mostraba,
Perfecta para los sementales.
Una licenciatura tenía,
En lengualogía y nalgología,
En general:
Una experta en analogías.
Pero una terrible filmación,
Grabada en una mansión,
Tuvo fortuito accidente de acción.
¿¡Qué causo la muerte del dulce bombón!?
Fue la caída desde un Tercer Piso,
Salió volando de la ventana al liso,
por rebotar tanto como quiso.
Como si nadie lo hubiera notado,
Un hueco en el jardín fue cavado,
La diosa y su poto fueron ahí enterrados;
el set alquilado,
rápidamente fue abandonado.
el set alquilado,
rápidamente fue abandonado.
Nunca la encontraron,
No mucho la buscaron,
y la mansión fue remodelada,
pronto en venta estaba.
pronto en venta estaba.
La compró una pareja de ricos,
Un hombre milico,
Y una señora de poto chico.
Una pareja formal,
reservada y asexual.
Era la primera noche
Y en la cama pasaban roche.
Por desgracia del soldado,
Que buscaba sexo bien armado.
El joven marido imaginaba,
Y su sangre se aceleraba.
Pero la señora no daba,
Dolor de cabeza se quejaba.
¡Pobre milico!
El pantalón mucho le incomodaba,
Qué terrible le apretaba.
De pronto,
un peso lo dejó tonto,
Pues encima de él,
Yacía un grande y moreno poto redondo.
Cabalgaba y cabalgaba,
Y aire frío emanaba,
el poto salvaje,
Que sin torso le daba ultraje.
La señora espantada,
Al poto golpeaba.
Hasta que una cabeza flotante,
Se encargó de su delante.
Así ellos disfrutaban,
Y todas las noches amaban.
La doncella re-potenciada,
Para el acto de amar,
Que luego de su muerte,
Aún adoraba.
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